*POLITICAMENTE INCORRECTO *
En agosto de este año viaje a Perú. Mi impresion fue que es uno de esos paises que se siente y que se huele. De esos países para los que me hubiera tener gustado más tiempo para vivirlo sin la «prisa» del viaje. Es un país mestizo, con historia y belleza natural. Tiene la cocina campeona del mundo. Es un país que te habla y que tiene una energía especial.

Pero hay algo que me entristeció enormemente y es de lo que quiero hablar en este post: la herida abierta que tiene Perú con su propia historia. El mito del inca y la leyenda negra sobre el español.
Te das cuenta de esta herida en cada visita a un museo, en el discurso de un guía turístico que elogia al inca, en la conversación con un taxista o con la señora de una tienda de souvenirs. Por supuesto ni mencionar en multitud de discursos marxistas en las calles que culpan al español y a la iglesia católica de todos los males que vive Perú, y elogian la situación de Níger y el papel valiente de Vladimir Putin.
¿Por qué es triste que ocurra esto?
- Porque los españoles que llegaron a América son sus antepasados tanto como los de cualquier español. Cuando hablan de esos españoles hablan de sus antepasados y de los míos.
- Porque no se puede juzgar el pasado con ojos del presente. ¿Cuantos españoles se averguenzan de haber sido conquistados por romanos y musulmanes? Enseñamos las obras, lengua, medicina y educación que estos dejaron con orgullo. ¡Descendemos de ellos! ¿Podéis imaginar a un cordobés soñando con qué sería de su amada ciudad si no hubiese sido conquistada por los musulmanes? ¿Podéis imaginar a un camarero español diciéndole a un turista italiano «ustedes nos conquistaron»? No, pues somos tan descendientes de los romanos y los musulmanes como ellos, y tenemos la suerte de disfrutar del patrimonio que aquellos pueblos dejaron.
- Creo honestamenge que hay un orgullo en ser un pueblo mestizo. En España, el matrimonio mestizo se hizo legal en las leyes de indias de 1514. Los reyes pidieron que hubiera mestizaje para así unir culturalmente a la llamada nueva España. En EEUU el matrimonio entre razas no fue legal hasta 1967 y hubo multitud de condenas a carcel por matrimonios entre negros y blancos. Recuerden que el hijo mestizo de Cortés, quien conquistó México, fue caballero de la Orden de Santiago mientras que los hijos negros de Jefferson fueron siempre sus esclavos.
- ¿Por qué nadie en Perú hoy se pregunta cómo 200 hombres cansados mal alimentados pudieron «conquistar» un imperio? Perú lo conquistaron cientos de miles de huancas, chancas, chachapoyas, huaylas y cañaris cansados de entregar a sus hijos en las mitmas para trabajos forzados y sacrificios al inca. Cada vez que se adora hoy al inca se adora a un rey bajo el cual hoy nadie querría vivir, al que nadie entregaría hoy sus hijos para ser sacrificados en el capacocha. Hoy en Machu Picchu no te hablan de los rituales religiosos que se celebraban en esa ciudad y los guías se hacen los tontos cuando les preguntas. Hablan de progreso de la sociedad inca y olvidan que se comparan con la Babilona, la Isfahán y la Samarcanda de la Edad Media. No hablan de una sociedad dominada por la esclavitud que todos sus antepasados lucharon por derrotar. Olvidan que ellos descienden de una variedad de pueblos que derrotaron al inca, un régimen con poca autoridad ética como para criticar ninguna conquista. Olvidan que la universidad de Lima tenía 10 veces más libros que Harvard en 1750, que en las universidades de aquellos años se enseñaba español, quechua, aymara y latin y que por eso esas lenguas han perdurado hasta nuestros días. Olvidan que los hospitales de la llamada Nueva España eran mejores que los de la vieja España gracias a la unión de las medicinas musulmana e indígenas. Olvidan que ellos eran una parte más de nuestro país, hermanos como seguimos siendo gracias a la cultura, pasado y lengua que nos une. No conquistadores y conquistados: hermanos.
Cuando alguien te pregunta qué sería de Perú si no hubieran llegado aquellos españoles la respuesta es sencilla: habrían llegado los ingleses y hoy no quedaría ni un solo indígena – como en EEUU o Australia. Ni una sola universidad, ni un solo hospital, ni una sola ciudad blanca al lado de un volcán. Sólo cuando Hispanoamérica se independizó de España ayudada por los ingleses se produjeron episodios de limpieza étnica como el argentino.
El problema de todo esto no es solo que los españoles podamos perder a nuestros hermanos, sino que se alimenta una cultura del odio entre el peruano y el chileno, entre el español y el mexicano, entre pueblos que compartimos una cultura, una sangre, una lengua. Y recordemos que cuando desaparece el enemigo común se generan enemigos internos. Es lo que vemos hoy en España, pero en Perú se siente con esteroides.
Esta herida abierta les niega su pasado. Perú tiene la mejor cocina del mundo hoy día gracias al mestizaje, y eso deberia ser motivo de gran orgullo. Tienen un país envidiable que deben cuidar. Ánimo Perú, ánimo Hispanoamérica.

